Determinan robots sustancias tóxicas con su olfato


"“A la edad de 20 años, Susan Calvin presentó el primer robot móvil equipado con voz. Era un robot grande, basto, sin la menor belleza, que olía a aceite y destinado a las proyectadas minas de mercurio. Pero podía hablar y razonar”. El fragmento es de Yo robot, de Issac Asimov, y aunque la historia es ciencia ficción, en la actualidad científicos mexicanos han logrado implementar en una máquina industrial cuatro de los cinco sentidos humanos.
Visión, audición, tacto y olfato son los sentidos que de manera artificial especialistas en robótica del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Saltillo, integraron a un robot industrial en el proyecto titulado Arquitectura cognitiva multimodal inspirada biológicamente para percepción sensorial.
Este equipo de expertos logró que un robot industrial reconozca (vea) objetos tridimensionales, perciba aromas, identifique la voz, y lograron implementarle el sentido del tacto por medio de una mano artificial con un sensor colocado en la muñeca.
Estas características las obtuvieron por medio de una red neuronal artificial que engloba las percepciones con una respuesta al estimulo del medio exterior, explicó el doctor Ismael López Juárez, líder de la investigación.
En 2004 los investigadores del Cinvestav realizaron un trabajo para la iniciativa privada que requería un equipo con el sentido del olfato, debido a que era necesario percibir e identificar la cantidad de hidrógeno disuelto contenido en una mezcla de aluminio de un proceso de solidificación. Dicho proyecto se llevó a cabo de manera conjunta con la Universidad de Texas.
López Juárez indicó que de manera reciente trabajaron con una empresa que da mantenimiento a drenajes en el país, cuyo interés es contar con una herramienta que pueda reconocer los aromas que son dañinos en los desagües durante labores de mantenimiento.
“Estamos en el desarrollo de un robot móvil que haría la inspección dentro de las tuberías del drenaje. Hemos comenzado con aromas para reconocer vapores tóxicos, un área en la cual no se han hecho desarrollos en el país, pues podrían presentase casos, como el de una persona que baje al drenaje para hacer mediciones colapse por una alta concentración de metano u otros elementos en los ductos”, expuso.
Este robot será un carro con ruedas que se desplazará en el interior de los tubos de drenaje, contará con un sistema de visión y herramientas de corte, ya que a su paso puede encontrar raíces u obstrucciones y debe tener la capacidad de removerlas.
El equipo de investigación del Cinvestav puede implementar diversas características en los robots industriales, incluso en términos de dimensiones y resistencia, pues los hay de uno hasta tres metros de longitud de alcance, y pueden soportar peso de entre 500 gramos hasta una tonelada, característica que va a depender de la necedad de la empresa que lo solicite.
Cabe señalar que los robots industriales no son diseñados por el Cinvestav, sino sólo generan valor agregado al implementarles habilidades, como en este caso cuatro de los cinco sentidos humanos.
Hasta la fecha, con la Arquitectura  cognitiva multimodal desarrollada por los investigadores mexicanos se ha logrado que el robot sea capaz de aprender de forma gradual. Por ejemplo, una vez que se le muestra un objeto o varios, obtiene las características principales, de manera posterior las puede reconocer y manipular (por ejemplo) en labores de ensamble o soldadura.
Por el momento, la mayor capacidad para el desarrollo de robots industriales autoadaptables del Cinvestav, Unidad Saltillo se encuentra en la integración de capacidad de un sensor de fuerza y reconocimiento de objetos en múltiples labores de manufactura.
En esta investigación participan los doctores Mario Peña, Reyes Ríos, Keny Ordaz, Ricardo Chaparro, Mario Castelán y alumnos de maestría de la Unidad Saltillo del Cinvestav, además de contar con el apoyo del Conacyt. (Agencia ID)"



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Fecha de Publicación
15/Oct/2010