Los trastornos del sueño afectan a toda la población mexicana


"Ojos rojos, pómulos hinchados y bostezos continuos son las marcas de una mala noche; pero cuando a diario se presentan esos síntomas, puede deberse al padecimiento de un trastorno de sueño, que no debe pasarse por alto, pues dormir es la manera en la que el organismo se repone de las tareas cotidianas.
Según estimaciones de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), 34 millones de mexicanos sufren alteraciones del sueño y 10 por ciento de ellos ronca de forma crónica.
Existen más de 70 tipos de trastornos o alteraciones del sueño, entre los cuales destacan el insomnio, apnea, síndrome de las piernas inquietas, narcolepsia y somnolencia excesiva diurna (SED); esta última afecta en algún momento de su vida a la toda la población mexicana.
La somnolencia excesiva diurna, también conocida como hipersomnia, se caracteriza por la dificultad de mantenerse despierto durante el día, además de quedarse dormido en lugares inapropiados, como el trabajo o mientras se maneja un automóvil. Las causas más frecuentes de esta somnolencia es la alteración del sistema nervioso central, como padecer migraña, epilepsia, estrés o dormir menos de ocho horas diarias.
El individuo que la padece utiliza medidas que disminuyen su somnolencia, como la ingestión de sustancias activantes o excitantes, entre las más recurridas figuran la cafeína y la nicotina, además del empleo de diferentes reactivadores con propiedades farmacológicas excitadoras o euforizantes como la taurina o el complejo B.
“La somnolencia excesiva diurna está relacionada con otros trastornos del sueño, tales como el insomnio y el ronquido crónico. Este último se derivan enfermedades como el infarto o la embolia, además de que el roncar no es signo de dormir bien y profundamente, sino todo lo contrario, un aviso de que hay dificultad.” refirió el doctor Reyes Haro Valencia, director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM.
Además, comentó que el insomnio suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño y existen tres tipos: cuando el afectado tarda más de una hora en conciliar el sueño después de acostarse; los que despiertan constantemente durante la noche, y los que se levantan demasiado temprano sin poder volverse a dormir.
El ronquido, junto con el insomnio, representan las patologías adultas más atendidas en las clínicas del sueño a nivel mundial, al causar el 80 por ciento de las consultas entre ambas.
En cuanto a los tratamientos para estos trastornos del sueño, el especialista de la UNAM comentó que será designado por un especialista, teniendo en consideración que la más adecuada es aquella que actúa selectivamente en las zonas del cerebro que regulan la vigilia (estar despierto) y que no afecte la capacidad de dormir cuando el sueño fisiológico es deseado. Además de que este procedimiento ofrece seguridad y bajo potencial de adicción.
En ese sentido, abundó que si una persona presenta dificultades de mantenerse despierto durante el día además de quedarse dormido en lugares inapropiados, es recomendable que asista a las clínicas  especializadas en trastornos del sueño, ya que es frecuente que un profesional de la salud sin entrenamiento en estos padecimientos piense que el paciente padece insomnio, ansiedad o está deprimido, y administre antidepresivos o ansiolíticos, lo cual lleva a crear una dependencia y no una solución definitiva al problema. (Agencia ID)"



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Fecha de Publicación
1/Nov/2010