Analizan con señales magnéticas desarrollo del corazón durante el embarazo


A nivel mundial el conocimiento científico y médico no ha desentrañado del todo el desarrollo del feto humano en el vientre materno. Con el fin de aportar mayor información, investigadores mexicanos y alemanes realizan un estudio de manera conjunta a partir de las señales magnéticas neuronales y cardiacas que genera el embrión.
Los expertos alemanes diseñaron y construyeron un equipo que mide las señales magnéticas provenientes del feto dentro del vientre materno. A partir de esa información, la doctora Dania Gutiérrez Ruiz, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Monterrey, y líder del proyecto en México, le corresponde analizar las señales que genera el corazón del feto, como un medio para identificar su correcto desarrollo.
La investigadora explicó que primero se enfocó a realizar un modelo matemático, por medio del cual establece la cuantificación del desarrollo del producto a partir de las señales magnéticas tomadas con dicho aparato en el vientre de la mujer en gestación.
El equipo diseñado por los alemanes consta de 155 detectores y cuando la embarazada se recuesta frente al aparato captan de manera natural las señales magnéticas del embrión y, aunque la intensidad es minima, el aparato obtiene el indicio debido a los superconductores, lo que le otorga la capacidad de medir los campos magnéticos.
Como el aparato también capta otras señales que provienen de los órganos de la madre, como el estómago, el corazón y el útero, además de las del feto que son la cardiaca y cerebral, la primera etapa del trabajo es identificar sólo las del embrión y analizar sus mediciones.
En este caso, la especialista mexicana trabaja de manera particular con la señal cardiaca del feto y su desarrollo, pues por el momento, el interés de la investigación se enfoca a comprender el comportamiento del corazón del embrión y su evolución, y a futuro identificar posibles patologías.
De acuerdo con la investigadora, la ventaja de trabajar con el equipo alemán es que se puede conocer el funcionamiento del corazón en el feto humano a partir de la semana 15, a diferencia del ultrasonido con el cual es factible conocerlo pero después de la semana 25.
Con esta tecnología se puede evaluar el ritmo cardiaco en etapas tempranas, observar el desarrollo del feto, y en el caso de existir una patología, evaluar e intervenir el problema.
La doctora indicó que los investigadores alemanes les envía los resultados de las señales magnéticas y en el Cinvestav Monterrey se realiza su análisis y procesamiento; es decir, que la primera etapa de la experimentación es la clínica y se lleva a cabo en la Universidad Eberhard Karls Tübingen, donde se obtienen las mediciones de los vientres maternos en distintas etapas de la gestación, y los archivos del ritmo cardiaco del feto son evaluados  en la institución mexicana.
“En el Cinvestav tenemos la tarea de aplicar técnicas y desmenuzar las señales por medio de diferentes procesos matemáticos, a fin de obtener información a partir de las mediciones biomagnéticas”, detalló.
Con esta tecnología se evalúa el estado del producto, por lo que se monitorea de manera constante para identificar durante todo el proceso que su salud sea normal o identificar, en su caso, alguna taquicardia e incluso sufrimiento fetal.
De acuerdo con la experta del Cinvestav, estos estudios vienen a mostrar que las mediciones biológicas ayudan a conocer el estado del producto y de manera eventual desarrollar mejores técnicas de evaluación para casos clínicos.
Esta investigación de mediciones biomagnéticas para el estudio de eventos neuronales y cardiacos en el feto humano cuenta con el apoyo del Programa de Cooperación Bilateral México-Alemania del Conacyt, y la Universidad Eberhard Karls Tübingen. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
27/Ago/2010