Nuevos empaques con propiedades antioxidantes para alimentos


Frescura y color son dos características que suelen desearse en la carne al adquirirla en los mercados o tiendas de autoservicio; de ahí que los comerciantes estén en la búsqueda constante de productos que eviten que el alimento se rancie fácilmente o pierda propiedades de calidad.

Con la intención de prolongar el tiempo de vida en anaquel de los productos cárnicos, la doctora Herlinda Soto Valdez del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) creó un empaque plástico con acción liberadora de alfa-tocoferol, mejor conocido como vitamina-E.

De acuerdo con la titular del proyecto, esta bolsa es fabricada en su planta piloto por el proceso de extrusión-soplo con plásticos convencionales a los que se les agrega el antioxidante natural, el cual por procesos de migración se difunde gradualmente de la película hacia el alimento.

Soto Valdez refirió que el alfa-tocoferol es usado con frecuencia como aditivo antioxidante en la industria alimentaria, dado que se agrega durante el procesamiento del alimento o antes del envasado del producto: “La cantidad añadida va consumiéndose mientras ejerce su acción antioxidante durante el almacenamiento o comercialización; sin embargo, al terminarse, empieza la formación de compuesto con olor y sabor rancio, lo cual es señal de que terminó el periodo de vida del alimento”, dijo.

No obstante, el envase desarrollado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (Centro Público de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Conacyt) emplea la película plástica como fuente de antioxidante que se libera gradualmente para que siempre haya una cantidad de alfa-tocoferol llegando al alimento, por lo que la vida de anaquel tiende a prolongarse.

A decir de la experta, la velocidad de liberación dependerá de la temperatura en la que esté el producto, pues el calor acelera la migración de la vitamina E. Asimismo indicó que al estar en refrigeración disminuye la celeridad de oxidación del alimento y, por tanto, la necesidad de altas concentraciones de alfa-tocoferol para protegerlo.

Por otro lado, Soto Valdez indicó que desarrollaron cinco películas diferentes: monocapa para productos cárnicos de res que extiende la vida de anaquel hasta tres días más en comercialización y multicapas con barreras de oxígeno que permiten el transporte de carne de puerco de exportación.

Asimismo, crearon los envases de este tipo para quesos, leche deshidratada y pescado congelado que amplían la vida de anaquel a 100, 50 y 60 días, respectivamente.

En esa tónica, la investigadora del CIAD expuso que tras realizársele un estudio de vida de anaquel al empaque, concluyeron que éste puede durar hasta un año en condiciones de almacenamiento, a temperatura ambiente, en una caja de cartón corrugado que lo cubra de la luz.

Aún cuando esta película no es biodegradable, Soto Valdez aclaró que el proyecto continúa y la siguiente etapa es elaborar una bolsa de estas características y con plásticos fabricados de materias de fuentes renovables.

Cabe señalar que este proyecto que busca evitar el deterioro de los alimentos por la oxidación de las grasas insaturadas ha llamado la atención de una industria en Sonora, la cual desea producir la película para carne de puerco. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
26/Ago/2010