Avalan científicos prohibición de comida chatarra


El próximo ciclo escolar marcará un hito en la educación básica y media básica en México, al ponerse en marcha las disposiciones del controvertido Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad, emitido por las Secretarías de Educación Pública (SEP) y Salud (SSa), pues será la primera vez que los alumnos no podrán adquirir alimentos con alto contenido calórico en las cooperativas y cafeterías de cada plantel.

La iniciativa presentada por ambas dependencias establece una serie de lineamientos en los que se estipula que en los planteles de educación básica del Sistema Educativo Nacional deberán fomentarse el consumo de alimentos saludables que promueva una alimentación correcta en toda la comunidad educativa involucrada, así como el desarrollo de un entorno saludable.

A partir de ello, el Artículo 6 del mencionado Acuerdo menciona que la oferta y el consumo de alimentos en los planteles deberán regirse bajo los principios de una alimentación correcta; es decir, incluir los tres grupos alimenticios, que son: frutas y verduras, cereales y tubérculos, así como leguminosas y productos de origen animal.

Esta comida deberá ofrecer la cantidad de sustancias nutritivas recomendadas a cada grupo de edad, según sexo, talla, actividad física y estado fisiológico. Además de “evitar o disminuir la cantidad de azúcar y sal en la dieta”.

El documento sugiere eliminar el consumo de bebidas azucaradas, por lo que recomienda beber alrededor de seis a ocho vasos de agua natural al día, sin hidratos de carbono o en su lugar jugos sin azúcar. También prohíbe la ingesta de otros líquidos bajos en calorías y sin edulcorantes no calóricos.

Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Los lineamientos generales para el expendio o distribución de alimentos y bebidas en los establecimientos de consumo escolar de los planteles de educación básica, incluidos en el Acuerdo, están basados en evidencia científica; además de considerar que un refrigerio escolar en México no es una comida principal, por lo que es necesario que contengan menos calorías totales.

La medida impuesta por la SSa y la SEP es, en parte, resultado de la Encuesta de Salud y Nutrición de 2006 (ESANUT 2006), donde quedó asentado que 70 por ciento de los adultos sufren sobrepeso y obesidad, mientras que la población infantil en edad escolar presentó un incremento, al pasar de 18.4 por ciento en 1999 a 26.2 puntos porcentuales siete años después.

Al respecto, y durante el seminario sobre la presentación del número especial de la revista Salud Pública de México sobre Enfermedades Crónicas no Transmisibles, el doctor Salvador Francisco Villalpando Hernández, investigador del INSP, afirmó que es urgente disminuir la tasa de sobrepeso y obesidad en el país, ya que son la base del desarrollo de diabetes mellitus e hipertensión arterial; además de insuficiencia renal y accidentes cerebro vasculares.

Por ello, durante su intervención, el jefe del Departamento de Endocrinología del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán¸ Francisco Gómez Pérez, precisó que casi 12 millones de mexicanos requieren cambios en su estilo de vida, de los cuales ocho millones deben apoyarse en tratamiento farmacológicos para controlar enfermedades como hipertensión o diabetes. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
11/Ago/2010