México aún registra altos niveles de problemas en nacimiento


Hasta la década de 1980, los defectos al nacimiento eran relacionados por la comunidad médica sólo con malformaciones físicas. Fue hasta 2003 que la norma mexicana (NOM-034-SSA2-2002) incluyó en ese término a toda condición al momento de nacer que interfiera con el proceso de adaptación extrauterina; es decir, que estén presentes en el momento en que se da a luz.

En México nacen alrededor de 2 millones 100 mil niños al año, de los cuales 25 por ciento tienen riesgo de presentar algún problema al momento de ser alumbrados, lo que posteriormente puede tener repercusiones en el desarrollo, crecimiento y vida social del individuo a causa de una posible discriminación.

De acuerdo con el doctor Carlos Vargas García, director médico del Grupo de Estudios del Nacimiento (GEN), los defectos más comunes durante el parto son el peso bajo (que representa el 10 por ciento), la prematurez (8 por ciento), la hipoxia o falta de oxígeno (5 por ciento) y las malformaciones congénitas (2 por ciento). Los cuales afectan al 25 por ciento de los niños que nacen.

Señaló además que las alteraciones al nacimiento tienen como origen la mala nutrición, el estrés, el trabajo excesivo, el consumo de drogas y alcohol al que se exponga la pareja embarazada, además se suma el vivir en un ambiente de violencia y estrés, así como la presencia de infecciones en las vías urinarias o ginecológicas, entre otras.

 

Defectos más comunes en el nacimiento

 

El especialista de GEN ahondó en los defectos más comunes y explicó que la hipoxia consiste en la falta de oxígeno al momento del parto, lo que puede ocasionar secuelas como daño cerebral, parálisis, lento aprendizaje, ceguera o sordera.

Acerca del bajo peso, explicó que se presenta cuando los niños nacen con menos de dos kilos 500 gramos, lo que hace que estos bebés sean más propensos a tener problemas respiratorios, además que pueden padecer anemia, infecciones y posibles alteraciones psiconeurológicas.

El doctor Vargas García agregó que los niños prematuros son aquéllos que nacen antes de las 37 semanas de gestación, y pueden presentar complicaciones en el sistema respiratorio ya que les cuesta trabajo expandir los pulmones y se les debe suministrar oxígeno y cuidados intensivos por el personal especializado y en áreas adecuadas para ello.

Por otra parte, existen los defectos congénitos que son malformaciones hereditarias o adquiridas durante el embarazo. Éstas pueden ser diagnosticadas a través de pruebas prenatales como el ultrasonido o el análisis del líquido amniótico, el cual contiene células que se han desprendido del feto y que evidencian algunos padecimientos como síndrome de Down o hemofilia.

Otras alteraciones pueden ser en órganos específicos como en el tubo neural. Éste es la capa que protege a la médula espinal y al cerebro; pero cuando no hay suficiente ácido fólico el tubo no se desarrolla totalmente y provoca daños al sistema nervioso central.

Se estima que el 70 por ciento de los problemas relacionados con las malformaciones del tubo neural se origina por la falta de consumo oportuno de ácido fólico por parte de la madre. Por eso, se recomienda que cuando menos los tres meses previos al embarazo y durante todo el embarazo se ingieran 0.4 miligramos al día y en caso de alto riesgo 4 miligramos al día.

De manera natural, los alimentos que contienen ácido fólico son las verduras de hojas verdes, las legumbres, la naranja, el hígado de pollo, los cereales integrales, el plátano, entre otros.

 

Prevención

 

El doctor Vargas García agregó que actualmente México es uno de los países líderes en el estudio de los genes de su población, así como en la reproducción asistida. En esta última, una de las técnicas más empleadas consiste en escoger los mejores espermatozoides y óvulos para la fecundación; sin embargo, este procedimiento aún se encuentra en una fase incipiente y no está exento de riesgos, por lo que todavía no puede considerarse como una solució



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Fecha de Publicación
7/Jul/2010