Eficiente sistema, limpia agua que contiene arsénico y fluoruro


Durante varios años, el flúor se aplicó en la dentadura de la población para disminuir o evitar las caries. El agua también contiene este elemento cuya ingestión en exceso provoca la fluorosis, enfermedad que se caracteriza por manchas de color amarillo a marrón en los dientes y hace poroso su esmalte.

En el país hay 17 estados de la zona centro y norte que presentan una contaminación natural por fluoruro o arsénico en el agua que consume la población, resultado de la interacción del líquido con algunos estratos subterráneos (capas sedimentarias).

Bajo este contexto, el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, mediante la Cátedra de Uso Sustentable del Agua, desarrolló un sistema de potabilización del líquido contaminada con arsénico, adecuado para su operación en comunidades rurales.

Se trata, explicó el doctor Belzahet Treviño Arjona, quien realizó la investigación, de una tecnología de osmosis inversa eólica, donde el agua atraviesa una membrana que no permite el paso de impurezas, en este caso el arsénico y fluoruro.

Mediante este sistema se modifica la presión del agua y se potabiliza de manera continua durante periodos intermitentes o continuos del viento, recurso con el que funciona dicha técnica pues no requiere corriente eléctrica.

Esta tecnología se implementó a partir del año 2003 en municipios rurales de Guanajuato, Tamaulipas y Nuevo León, cuya población ya consume agua potabilizada vía osmosis inversa eólica a un costo de tres pesos por garrafón de 20 litros.

Cuando dicha técnica se implemento, demostró que el equipo es confiable y apto para ser utilizado en zonas rurales, pues requiere de poco mantenimiento y operación técnica.

Este sistema de osmosis inversa eólica del Tecnológico de Monterrey fue monitoreado a distancia por medio de telemetría, método que mide la velocidad y la dirección del viento, presión, flujo y conductividad del líquido.

Los datos se registraron cada 15 minutos y gracias a su facilidad de manejo es posible resolver cualquier eventualidad y llevar un registro del funcionamiento completo sin la necesidad de un operador.

Este proceso de purificación inicia cuando es recibido el líquido de una presa o pozo profundo y se aplica el sistema de potabilización mediante osmosis inversa eólica, una vez que el agua es tratada se puede consumir o almacenar.

La diferencia con los sistemas tradicionales de purificación de agua es que con este proceso se utiliza la energía del viento (sistema eólico) y no eléctrica.

El proyecto fue diseñado con el fin de ocuparse en zonas rurales, en municipios cuya población sea menor a diez mil personas, pues es la cantidad de habitantes a quienes se les puede suministrar el líquido con dicho sistema.

Para usar la tecnología desarrollada en la instancia educativa en otros lugares es necesario seleccionar un sitio donde se registre la presencia de viento; es decir, del recurso eólico.

“El sistema actual está diseñado para su utilización en comunidades rurales, sin embargo, existe la posibilidad de perfeccionarlo y generar agua potable con el fin de beneficiar a más población que demande el líquido”, explicó Treviño Arjona.

La propuesta que ya dio frutos en la comunidad rural, ahora tiene el objetivo de mejorar la técnica por lo que se trabaja con la iniciativa privada en su perfeccionamiento.

Por último, el investigador comentó que la implementación del sistema en forma masiva requiere de la producción de dicha tecnología en forma comercial, y técnicamente no existe impedimento para realizar un escalamiento.

Esta investigación inició hace siete años en el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, en colaboración con el Fondo Mixto Conacyt-Gobierno del estado de Guanajuato, y posteriormente fue apoyada por el Instituto del Agua del estado de Nuevo León. (Agencia ID)



Autor
 
Fecha de Publicación
4/May/2010