Purifican agua con latas de aluminio


Las causas para padecer cáncer suelen ser diversas: fumar, consumir bebidas alcohólicas o incluso llevar una vida estresante. Aunado a ello la contaminación ambiental es un factor poco controlable y cada día más influyente.

A este respecto, el consumo de agua con altos índices de arsénico suele asociarse al desarrollo de cáncer en la piel, sistema respiratorio y tracto gastrointestinal; razón por la cual la doctora Susana Silva Martínez, en colaboración con la maestra Susana Flores Villanueva, del Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas (CIICAp), de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos (UAEM), desarrolló un sistema de purificación de agua en el que emplearon los desechos de latas de aluminio para eliminar el arsénico del vital líquido.

De acuerdo con Silva Martínez, la técnica consiste en fabricar un hidrogel de hidróxido de aluminio con las latas de refresco y cerveza; material que se elabora al hacer reaccionar porciones pequeñas del material durante 15 minutos con una solución de hidróxido de sodio, mejor conocido como sosa cáustica.

Cabe señalar que, previamente, los recipientes metálicos son sometidos a un tratamiento con ácido sulfúrico puro para remover tanto la pintura como la película plástica que recubren su interior y exterior.

El compuesto, obtenido tras la reacción con sosa cáustica, debe neutralizarse con una solución diluida de ácido sulfúrico. “Con esta última mezcla formamos el gel de hidróxido de aluminio, que tiene una apariencia lechosa y de consistencia viscosa”, apuntó.

Sin embargo, la también docente de la Facultad de Ciencias Biológicas  y del posgrado de la Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería-CIICAp de la UAEM expuso que con el propósito de que el gel adsorba de manera eficiente es necesario garantizar que tenga un alto nivel de pureza; de allí que deba someterse a ciclos de lavado con agua destilada para eliminar todo rastro de sodio y sulfatos.

De acuerdo con Silva Martínez, deben agregarse cinco mililitros de hidrogel por cada litro de agua con arsénico; cuya concentración equivalga a 300 microgramos del contaminante por litro, y agitarse durante un minuto.

No obstante, indicó que para remover por completo el arsénico es recomendable añadir permanganato de potasio antes del hidrogel, con lo que el contaminante pasará a una fase de oxidación.

“Hay que dejar reposar dos o más horas, de preferencia en un recipiente cónico para remover fácilmente el material usado, aunque es recomendable dejar durante toda la noche. Al día siguiente hay que extraer el sedimento y el líquido puede consumirse”, afirmó.

La técnica podría implementarse en lugares de escasos recursos y en donde ha sido reportada la presencia de arsénico en el agua, como la Sierra de Huautla en el estado de Morelos; Zimapán, Hidalgo; Chihuahua, Coahuila, Durango, San Luis Potosí y Guanajuato.

A este respecto, destacó que el líquido obtenido reporta valores menores a los establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como permitidos, es decir 10 microgramos de arsénico por litro. Además subrayó que algunos estudios paralelos han demostrado que el gel puede remover materia orgánica, inorgánica, cromo y molibdeno (metal empleado en la aleación de aceros). “Eso sin contar que el hidrogel no es tóxico y es usado en la industria farmacéutica para fabricar antiácidos”.

La investigadora del CIICAp comentó que este proyecto nació hace siete años en paralelo a la idea de producir hidrógeno como fuente de energía limpia a partir de las latas de aluminio.

Ambos trabajos tienen el mismo proceso inicial. Durante la reacción del aluminio con hidróxido de sodio, el hidrógeno es producido y almacenado en una probeta. “En 20 minutos generamos casi dos litros, mientras que una celda electroquímica pequeña para separar los componentes de la molécula del agua se producen menos de 150 centímetros cúbicos del gas”. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
22/Abr/2010