Desarrollan plástico a partir del maíz


Originario del continente americano, el maíz es un cultivo esencial en la población mexicana y de centroamericana. Y ahora, además de servir en la alimentación diaria, uno de sus derivados también se puede usar como materia prima en la elaboración de platos, pañales o vasos.

   Se trata de manera particular del almidón del maíz, que luego de un estudio realizada por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Querétaro, se descubrió que de dicha sustancia se puede obtener un polímero natural, para elaborar material plastificado biodegradable.

   De acuerdo con el doctor Fernando Martínez Bustos, líder de la investigación los grandes problemas ecológicos, sociales y de salud que generan los residuos de diversos productos de origen plástico, lo llevaron a buscar una opción.

   Entonces se puso a estudiar y analizar diversos desechos vegetales y una vez que analizó el almidón del maíz, se dio cuenta que le podría funcionar en la obtención de un material resistente, con el que se pudieran realizar objetos de uso cotidiano como vasos, bolsas, platos y hasta pañales.

   “El almidón de maíz es un polímero natural, que puede ser plastificado, biodegradable, y está disponible todo el año, es de bajo costo y accesible en grandes volúmenes, pues se cosecha en varios estados del país”, explicó.

  Esta investigación se llevó a cabo durante cuatro años, apoyada por el Cinvestav, y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). La propuesta fue concluida y el objetivo de los materiales que ha elaborado el investigador en su laboratorio es que pueden sustituir a los fabricados con residuos derivados del petróleo, los cuales contaminan el medio ambiente pues se degradan en por lo menos cien años.

   En cambio, su propuesta es práctica, ya que los productos elaborados a base del almidón del maíz son amigables con el medio ambiente por sus características biodegradables, pues tienen la capacidad de deshacerse en menos de un año en el medio ambiente.

   Aunque la alternativa del Cinvestav no es la única en el mercado respecto a la elaboración de vasos y platos biodegradables, la ventaja es que su producción no resulta costosa y es de fácil implementación para una empresa que quiera dedicarse a producir este material.

   “Lo más importante de la propuesta es que con este material se reducen los niveles de contaminación tanto en su elaboración, y una vez que se desechan porque utilizamos polímeros (material) natural”, señaló el investigador.

   Como la investigación ya está concluida, tiene la posibilidad de ser transferida a una compañía que se interese en la materia prima y fabricar diversos  productos como los que ya se mencionaron.

   Además de utilizar el almidón de maíz, también se usó el bagazo de la caña de azúcar, el agave, la cáscara de piña y salvado de trigo para elaborar dicho material biodegradable.

   Toda la materia prima, dijo el experto del Cinvestav, fue biopolímero natural que en lugar de terminar como desperdicio tuvo un uso práctico, en especial el almidón de maíz, que es una planta disponible en gran cantidad en el país. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
5/Abr/2010