Indígenas mayos comenzarán a exportar tomate


Con apoyo del CIAD, centro Conacyt, tramitan certificaciones para vender su producto fuera del país

Hace una década, para los productores indígenas mayos de la comunidad Ceiba de la Cuchilla, en el Valle del Yaqui, Sonora, no era viable vivir del campo, lo que obligó a muchos de ellos a migrar a Estados Unidos, de donde más de uno regresó muerto en su intento por cruzar la frontera; hoy, esta misma comunidad de productores está a punto exportar tomate a Canadá y Estados Unidos sin intermediarios.

De acuerdo con el ingeniero Manuel Cázares Castro, presidente de la Asociación de Productores de Hortalizas en Invernaderos de Sonora A.C. (Asphins) e integrante de la comunidad indígena, los más de cien productores que integran su asociación, y de los cuales 20 por ciento son indígenas, participarán en los próximos meses en un proyecto piloto para enviar parte de su cosecha a las ciudades de Toronto y Leamington, en Canadá, y a Los Ángeles, Chicago, Atlanta y Nueva York en Estados Unidos.

Para exportar a estos países, los productores necesitan dos certificaciones: México Calidad Suprema, que entregan la SAGARPA y la Secretaría de Economía, y GLOBALGAP,  emitida por un organismo privado europeo del mismo nombre.

En el proceso para obtener dichas certificaciones que avalan la calidad e inocuidad del tomate, la Asphins está siendo asesorada por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), un centro público de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual les está ayudando realizar los trámites necesarios.

Al mismo tiempo, para que la exportación de tomate sin intermediarios se convierta en una práctica constante y no quede sólo en un proyecto piloto, la Asphins y el CIAD trabajan en la creación de un Comité Nacional de Sistemas Producto Tomate, es decir, pretenden reunir a todos los estados productores del país para que participen eventualmente en la exportación permanente de tomate a Canadá y Estados Unidos.

En dicho comité, de concretarse, además de Sonora estarían Baja California, Morelos, Michoacán, San Luis Potosí, Chiapas, Guanajuato y Puebla, que en conjunto producen alrededor de 300 toneladas por hectárea en invernadero, 160 toneladas por hectárea en malla sombra y 45 toneladas por hectárea al aire libre, según cifras citadas por el ingeniero Cázares Castro, lo que permitiría garantizar el abasto durante todo el año en las ciudades ya mencionadas de los Estados Unidos y Canadá.

“Estamos en el proceso de constituir el comité nacional. Este año queremos también obtener las certificaciones (México Calidad Suprema y GLOBAGAP) en la mayor cantidad de estados que sea posible. Quizá Sonora y Guanajuato puedan ser los primeros en conseguirlas”, mencionó.

Sobre cómo ha sido posible que los productores indígenas del Valle del Yaqui estén ahora en posición de exportar cuando hace una década estaban migrando a los Estados Unidos en busca de empleo, el presidente de la Asphins dijo que durante esté tiempo han trabajado en la reconversión agrícola, es decir, han dejado de producir tomate al aire libre para hacerlo en invernaderos.

Asimismo, destacó que en el caso de los productores indígenas ha sido relevante la asesoría y capacitación técnica que han recibido de los especialistas del CIAD, quienes les han enseñado como obtener cosechas de mejor calidad y también les han asistido para generar manuales de operación, realizar estudios de mercado y obtener las certificaciones que exige el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), lo que les ha permitido tener una fuente de empleo e ingresos más dignos.

“No somos millonarios, pero el nivel de vida y las oportunidades aumentaron, y las migraciones se redujeron significativamente en la comunidad a partir de que instalamos los invernaderos. Nuestros hijos ya han tenido la oportunidad de ir a la escuela, incluso algunos hablan inglés, no sólo dialecto”.

El presidente de la Asphins r



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Fecha de Publicación
22/Feb/2010