¿Pez exótico o depredador?


A principio de 2009 se reportó la aparición del pez león (pterois volitans) en las costas de la Península de Yucatán, una especie exótica originaria de la zona Indo-Pacífico (este de África, Sur de Asia y Oceanía) que ha causado estragos en la piscicultura del Caribe. Se cree que su incorporación en aguas del continente americano se debió a la ruptura de peceras que contenían a ese espécimen durante el huracán Andrew, que azotó la Florida en 1992.~`Las corrientes marinas lo trajeron a México y sus características biológicas le han permitido una rápida adaptación y reproducción, ya que cada pez desova de dos a 15 mil huevos, y a pesar de que no todos sobreviven es una especie que se propaga todo el año.~`El pez león ya se convirtió en un devorador y voraz consumidor de peces y langosta, casi no tiene depredadores naturales en la zona y al mantenerse oculto en los arrecifes pasa desapercibido ante sus presas.~`Esta especie marina ha comenzado a afectar la parte comercial-pesquera y turística de la zona, el problema se vuelve aun más grave si se toma en cuenta que el pez posee en la región dorsal, anal y pélvica, espinas venenosas, aunque no son mortales puede ocasionar heridas e hinchazón en el humano.~`De acuerdo con la doctora María Eugenia Vega Cendejas, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Mérida, lo que se podría hacer a fin de contrarrestar su afectación en el país es comercializarlo para su consumo y extraerlo del mar en la mayor cantidad posible.~`La especialista en evaluación taxonómica y ecológica de la comunidad de peses en diversos ecosistemas costeros explicó que si bien el animal tiene glándulas de veneno, con el calor (45 grados centígrados) se desnaturaliza la proteína venenosa, por lo que una vez cocido se inhibe la posibilidad de intoxicación durante su consumo.~`“En sus espinas tiene una glándula de veneno no letal para el humano, pero sí provoca dolor e inflamación, incluso podría inducir problemas neuromusculares y respiratorios. Empero, si alguna persona resultara lastimada por el pez se recomienda introducir el pie o brazo en agua caliente para neutralizar el veneno”, especificó Vega Cendejas.~`Otra opción para el control de la especie, recomendada por la especialista, es realizar el ejercicio que se lleva a cabo en Bahamas, donde se proporciona una compensación económica por su captura y extracción, de manera especial en áreas seleccionadas de interés para el turismo, como playas y parques marinos.~`Se considera que los peces de la especie corneta y pargo son predadores naturales del pez león; sin embargo, se carece de información precisa al respecto para realizar un programa en torno al uso de esa alternativa. Lo que se sabe, es que los peces predadores deben ser más grandes que el pez león, que en su etapa adulta llega a medir 43 centímetros.~`Además de la Península de Yucatán, la presencia del pez león ya se registró en los arrecifes de Cozumel, y el impacto ecológico que pueda tener en este sitio se desconoce.~`“Como país necesitamos emprender medidas y acciones conjuntas a nivel interinstitucional. En este momento, en la zona no existe un sistema de monitoreo, no sabemos cuál es la abundancia del pez león y sus alcances de destrucción al ecosistema”, expuso la especialista del Cinvestav.~`La investigadora consideró que en México es necesario realizar un monitoreo e invitar a la comunidad para que cuando vea al pez león en el mar lo notifique y así sea posible registrar su avance, pues en la actualidad se carece de una medida concreta en su control.~`Por el momento, no se cuenta con un programa federal o local para la vigilancia del pez león, por lo que la especialista propone una reunión académica a nivel nacional e internacional, en donde se exponga lo que se conoce de este organismo marino, se recomienden estrategias a desarrollar y establezca un control preciso, pues a parte de su presencia en Estados Unidos y México, se ha detectado en las Bahamas, Cuba, Repúbli



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Fecha de Publicación
22/Dic/2009