La ciencia, una vida de retos frente a los problemas rurales


Con el propósito de constituir a un enfoque holístico que permita reconocer el papel primordial de las comunidades campesinas en la entidad mexiquense, en 1986 surgió el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de la Universidad Autónoma del Estado de México (ICAR-UAEM), organismo que se ha dedicado a poner en marcha diferentes sistemas rurales que contribuyan a apreciar cada uno de los elementos integrados en esos grupos aislados.

Las primeras tareas llevadas a cabo en el claustro consistieron en definir cuál debería ser su línea de investigación y desarrollo tecnológico en esa entidad, para lo cual el instituto contó la colaboración de la doctora Ivonne Vizcarra Bordi, quien en fechas recientes fue acreedora del Premio Estatal de Ciencia y Tecnología 2010, en reconocimiento a una destacada trayectoria de más de 26 años. Dicho premio fue entregado por el gobierno del Estado de México a través del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología.

Como experta en materia de desarrollo rural, la doctora Vizcarra planteó un estudio que ofrecía un análisis íntegro para identificar cuáles eran las costumbres, actividades laborales, alimentarias e incluso de género a partir de la desigualdad, predominantes en poblaciones como la mazahua y otomí.

Egresada de la licenciatura en administración por la Universidad Autónoma Metropolitana, Vizcarra Bordi recordó que el interés por conocer sobre esos grupos minoritarios nació tras haber realizado su proyecto de tesis (1982), donde abordó un tema poco estudiado: el sistema alimentario mexicano a partir de fórmulas macroeconómicas.

Ese trabajo, dijo, fue el parteaguas para continuar con una línea de investigación a fin de aportar nuevas ideas y proyectos interdisciplinarios en materia de desarrollo campesino. El tema la llevó a realizar su maestría en Economía Rural, en la Universidad de Quebec, Canadá.

Durante su estancia en aquel país, sus problemas económicos la orillaron a buscar oportunidades laborales, entre ellas participó como traductora en conferencias, donde se encontró con un académico de la (UAEMéx), quien la invita a participar en el proyecto del ICAR, anteriormente conocido como el Centro de Investigación en Ciencias Agropecuarias.

Tras su incursión a la UAEMéx, indicó la especialista, promovió la creación del Programa Universitario de Estudios de Género, que derivó en la Especialidad en Género, Violencia y Políticas Públicas; de esa manera se convierte en una de las precursoras del tema en el país.

Su experiencia en temas rurales y el interés por los estudios de género, se combinaron en la decisión de generar un sistema de producción campesina para comprender las desigualdades respecto a los ingresos obtenidos por realizar diversas actividades laborales en los campos de cultivo, subrayó la especialista.

También detalló que se consiguió constituir una equidad de género, principalmente en la participación de las mujeres en la vida económica, educativa y familiar, así como en la toma de decisiones.

Recientemente, la investigadora participa con la Asociación Mexicana de Estudios Rurales, en el reconocimiento de las experiencias de desarrollo sustentable. “Se trata de otorgar un estímulo al grupo de campesinos u organizaciones sociales que presenten un sobresaliente desarrollo rural sostenible para su localidad”, expuso la académica.

Además, destacó la entrevistada, la creación de vocaciones científicas a los jóvenes universitarios que participan en proyectos para el desarrollo sustentable en el campo mexicano es uno de sus mayores éxitos: “Despertar pasiones es clave fundamental para avanzar frente a los retos presentes en las comunidades campesinas e indígenas”, concluyó.



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Fecha de Publicación
26/May/2011