En México es viable crear una empresa de base tecnológica


En México es viable crear una empresa de base tecnológica

 

Crear en México una empresa que tenga como base un proyecto científico o tecnológico es posible. Existe una serie de medidas que facilitan el poder lograrlo, aunque las mismas no son del conocimiento de quienes pueden estar interesados en ellas.

Indudablemente una forma en la que nuestro país podrá destacar a nivel productivo en el foro internacional es impulsando a las empresas mediante investigación y desarrollo. México no puede quedarse rezagado y debe ser competitivo, para lo cual debe apoyarse en la ciencia y la tecnología que en el propio territorio se desarrolla.

Particularmente los programas de fomento empresarial ofrecen apoyos para impulsar el desarrollo de las empresas ubicadas en territorio nacional, a través de subsidios, créditos y/o capacitación.

Un ejemplo del interés del gobierno mexicano por establecer vínculos entre empresarios y científicos es el subprograma Avance, creado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que otorga apoyos para lograr que desarrollos científicos y tecnológicos puedan convertirse en negocios de alto valor agregado; el objetivo del mismo es promover la gestión tecnológica en las empresas y que éstas inviertan más en investigación y desarrollo, así como el que se reconozca a la innovación como factor clave en la generación e incremento de la competitividad en las organizaciones.

 

Ayuda mutua

 

En el marco del XXIII Congreso Nacional de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT) el coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), Juan Pedro Laclette, señaló que “México ocupa el lugar número 60 de un total de 139 países considerados en el índice General de Competitividad del Foro Económico Mundial. Si a esto incluimos el factor de vinculación para la innovación, nuestra posición mejora sólo un escaño”.

Hizo evidente que en general las empresas no cuentan con un departamento responsable de vinculación, y en la mayoría de los casos quien se encarga de ello es el área de Recursos Humanos. Asimismo declaró que apenas 2.85 por ciento de los empresarios nacionales se vincula con instituciones de educación superior para gestiones de innovación, y 19.5 por ciento para actividades de investigación y desarrollo.

¿Por qué no se vinculan? Las razones son varias, pero la que más llamó la atención fue el desconocimiento de que puede llevarse a cabo. Así lo demostró 34.4 por ciento de los encuestados, evidenció el doctor Laclette.

 

Azúcar líquido con ciencia mexicana

 

Un ejemplo de la posibilidad de crear un negocio de base tecnológica es la Comercializadora de Productos Básicos de México (Coprobamex), que se acercó en 2008 al Conacyt buscando apoyo para mejorar sus procesos productivos de azúcar líquido. Lo que obtuvieron al participar en el subprograma Última Milla (perteneciente al programa Avance) fue vinculación con el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ) y apoyo económico.

El azúcar líquido es un elemento esencial en la producción de refrescos y jugos envasados, y en México nadie la producía hasta 1990 que lo logró Coprobamex, misma que incrementó en pocos años su número de clientes. Su desarrollo les brindó premios nacionales y en 2011 fue una de las siete empresas mexicanas reconocidas por el gobierno federal con el Premio Nacional de Tecnología, por su modelo ejemplar de gestión de tecnología, sus ventajas competitivas y la generación de productos, servicios y procesos innovadores.

El producto estrella de Coprobamex es Sucroliq, el cual se obtiene por procesos de decoloración, deodorización y pulido de un jarabe de azúcar, constituido principalmente de agua y sacarosa a una concentración establecida. Se utiliza en la fabricación de cereales, lácteos, bebidas diversas, confitería y repostería, entre otras actividades industriales.

La tecnología desarrollada por Coprobamex, con el apoyo del CIATEJ, permite que haya ahorros considerables en los procesos de producción y transformación de la caña en azúcar líquido; cuenta con una planta en Amecameca, Estado de México, y está por abrir una más en Monterrey, Nuevo León.

El modelo de gestión de tecnología de Coprobamex es apenas un ejemplo de lo que puede conseguirse en México; las oportunidades de crecimiento empresarial existen y están al alcance de los mexicanos con iniciativa. (Agencia ID)



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Fecha de Publicación
27/Abr/2011