Restablecer estímulos fiscales impulsaría la inversión privada en ciencia


 

Para apuntalar el desarrollo científico y tecnológico en México es necesario incentivar la participación del capital privado, y una de las opciones es restablecer el programa de estímulos fiscales para aquellas empresas que inviertan en investigación y desarrollo, recomendó el presidente de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (Adiat), Gerardo Ferrando Bravo.

Para el directivo resulta claro que como ocurre en países con crecimiento económico acelerado, la cadena de valor de ciencia, tecnología e innovación juega un importante papel en el tema de la competitividad, donde su inversión corre a cargo no sólo del Estado, sino también del sector privado.

Sin embargo, en México la poca inversión que se destina al sector científico y tecnológico proviene en su mayoría de los distintos niveles de gobierno, y en menor medida de los empresarios, por lo que es necesario establecer incentivos fiscales para revertir la situación.

Para ello, ahondó, se ha entablado diálogo con representantes del Poder Legislativo y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para abordar el restablecimiento del programa de estímulos fiscales. “Consideramos importante incorporar, dentro de las reglas fiscales, estímulos en empresas que inviertan en ciencia y tecnología, pues creemos que es un mecanismo útil para incrementar la inversión en la materia. Necesitamos restituir el artículo 219 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que mencionaba la posibilidad de esta variante”, dijo el representante de la Adiat.

La postura de quien también fuera titular de la Facultad de Ingeniería de la UNAM se refuerza con recomendaciones hechas por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), en torno a las iniciativas para fomentar la inversión empresarial en actividades relacionadas con la innovación

En ese sentido, según un análisis de la propia OCDE (Estudios sobre Políticas de Innovación) el incentivo fiscal implementado en otros 20 países miembros de la Organización puede emularse en México, “siempre y cuando su diseño, gestión y criterios de elegibilidad (…) concuerden con las mejores prácticas (internacionales)”.

Los estímulos fiscales en ciencia y tecnología tuvieron una primera experiencia en el país durante la primera década del presente siglo, y a pesar de que desde hace un par de años desaparecieron en medio de un gran debate en torno a su uso, ahora los principales actores del sector reconocen que su reincorporación sería de gran ayuda para la participación privada en el desarrollo de tecnología.

De acuerdo con Ferrando Bravo, reconocer la inversión en desarrollo de tecnología hará que más empresas se sumen a esta labor, y aseguró que cada peso que se invierta en ciencia y tecnología tendrá un retorno en diferentes tipos de impuestos, pero sobre todo mejorará los niveles de competitividad nacional.

Según estimaciones de la Adiat, aún existe la posibilidad de que el programa de estímulos fiscales forme parte del paquete económico 2012. “La propuesta consiste en aplicar alrededor de 5 mil millones de pesos en estos incentivos de carácter fiscal en el paquete de ingresos”.

Al referirse al proyecto de presupuesto de egresos, el titular de la Adiat consideró que sería ideal que durante el próximo año se maneje 0.5 por ciento del PIB, y que cada año se incrementara para poder alcanzar gradualmente ese uno por ciento en ciencia y tecnología.

 



Autor
Agencia ID
 
Fecha de Publicación
2/Sep/2011