Innovación en vivienda


 

Innovación, creatividad, inteligencia y reconocimiento internacional. Todas esas son cualidades arquitectónicas que suelen estar asociadas a proyectos de casi cualquier tipo, excepto a las viviendas de interés social.

Frecuentemente asumidos con la perspectiva de la pura rentabilidad, los proyectos habitacionales económicos casi siempre son vistos como un tabú irresoluble para los arquitectos de avanzada, que prefieren trabajar sin las opresivas limitaciones de presupuesto y espacio de las viviendas que ocupan generalmente los derechohabientes del Infonavit y organismos similares.

Pero en la zona metropolitana de Monterrey, específicamente en el municipio de Santa Catarina, hay un conjunto donde 70 familias viven desde hace poco más de un año, sin percatarse quizá de que duermen en el fruto de una idea que recién ha ganado uno de los más prestigiados premios de diseño del mundo: el de la bienal Index, convocada y auspiciada por la Casa Real de Dinamarca.

Con un monto superior incluso al del Pritzker (100 mil euros), el Index Award es el galardón de diseño más generoso del mundo y cubre cinco distintas arenas de aplicación de este arte y ciencia en la que precisamente los daneses son referencia internacional: Cuerpo, Hogar, Trabajo, Juego y Comunidad.

Las Anacuas es el conjunto habitacional de Santa Catarina diseñado por la firma chilena Elemental, encabezada por Alejandro Aravena, por encargo del Instituto de Vivienda de Nuevo León y que obtuvo el premio Index en la categoría Hogar, por su idea de casa escalable conforme a las necesidades y posibilidades de los inquilinos.

Modelo adaptado

Las viviendas escalables son un concepto que Elemental ya había desarrollado exitosamente en Chile y Las Anacuas fue su primera propuesta concretada fuera de su país. Con tal éxito que el Index es su segundo galardón, tras el Brit Insurance obtenido en Inglaterra el año pasado.

La idea tuvo su primera aplicación en 2004, en el conjunto Quinta Monroy, de la localidad chilena de Iquique y aunque hay elementos genéticos compartidos entre este proyecto y Las Anacuas, también hay rasgos distintivos obligados por lo diferente del entorno: Iquique tiene un clima desértico costero donde son raras las lluvias, mientras que Santa Catarina recibe un promedio de 600 mm anuales de precipitaciones pluviales.

El encargo para el equipo compuesto por Alejandro Aravena, Fernando García-Huidobro y Gonzalo Arteaga, fue diseñar un conjunto de 70 viviendas en un terreno de sólo 6 mil metros cuadrados, en un barrio de clase media del municipio regiomontano. Eso, además de la consideración de que las viviendas serían ofrecidas a trabajadores a un precio en torno a los 250 mil pesos, usual en las viviendas de interés social mexicanas, pero mucho menor al que alcanzaría normalmente una casa en esa zona.

Como en otros de sus proyectos, Elemental formuló la estrategia de “invertir los recursos estatales en construir la “mitad difícil” de la vivienda”, apelando a la proverbial capacidad autoconstructiva de los mexicanos para ir ampliando la vivienda conforme se vayan teniendo los recursos para ello.

Las Anacuas se componen de edificios continuos de tres pisos de altura, en cuya sección se superponen una vivienda (primer nivel) y un departamento dúplex (segundo y tercer nivel). Ambas unidades están diseñadas para facilitar técnica y económicamente ampliaciones de hasta 58 metros cuadrados para el primer piso y 76 metros cuadrados para el departamento duplex.

Al llegar al conjunto, sus residentes recibieron lista la “mitad difícil” (40 metros cuadrados), en la que están comprendidos los baños, cocina, escaleras y muros medianeros; elementos que según los arquitectos suelen ser los más complicados de asumir desde la autoconstrucción.

“Dado que casi el 50% de los metros cuadrados del conjunto serán autoconstruidos, este edificio es poroso para que los crecimientos ocurran dentro de su estructura. Por una parte queremos enmarcar y ritmar (más que controlar) la construcción espontánea a fin de evitar el deterioro del entorno urbano en el tiempo, y por otra parte hacerle más fácil el proceso de ampliación a cada familia”, explica del dossier del proyecto de Elemental.

Verde cercanía

Al contrario de ese primer proyecto en Iquique, en Las Anacuas existe una cubierta continua sobre los llenos y vacíos del edificio, a fin de proteger las zonas de ampliación de las lluvias y asegurar el perfil definitivo del inmueble frente al espacio público.

Una última pauta del diseño se refiere a las áreas verdes. “La experiencia nos dice que en barrios de clase baja éstas tienden a ser “de tierra“, debido a la escasa mantención y a la distancia que existe entre área verde y casa, que no permite que los vecinos la cuiden”, explican los arquitectos.

Lo que se hizo para subsanar esto en el conjunto de Santa Catarina fue “rodear” el área verde con el edificio, para reducir la distancia entre viviendas y espacio comunitario. “Esto nos permite definir un espacio colectivo de accesos resguardados, que da lugar a las redes sociales y genera las condiciones favorables para que la mantención y cuidado suceda por la proximidad de las casas”, establecen los diseñadores del proyecto.

Esfuerzo modernizador de la vivienda de interés social con estándares internacionales, Las Anacuas es un proyecto pionero en su tipo en México y además de los ya mencionados galardones obtenidos en Reino Unido y Dinamarca, fue seleccionado para participan en la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo 2010, realizada en Colombia.

Definido por su fundador como un “Do tank” (cualquier cosa que eso signifique) Elemental es una empresa social asociada a la Compañía de Petróleos de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile fundada en 2001. Su fuerte ha sido el diseño de viviendas, rubro en el que cuentan ya con más de mil unidades construidas y otras 2 mil diseñadas, trabajo con el cual han ganado una docena de premios, incluyendo un León de Plata, en la Bienal de Venecia de 2008.

Con información de: Elemental y Premio Index.



Autor
Luis Meza / Periódico A. M.
 
Fecha de Publicación
25/Sep/2011