Buscan producir papa más tolerante


 

 

Especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) trabajan en el mejoramiento genético de la papa (Solanum tuberosum L.) para obtener variedades resistentes al síndrome de punta morada.

De acuerdo con el doctor Víctor Manuel Parga Torres, titular de la investigación, esta enfermedad se caracteriza por la falta de vigor de la planta; así como por la adquisición de colores amarillo y morado en las hojas, de ahí el nombre de la enfermedad, además del enrollamiento de los foliolos (división de las hojas).

Asimismo, aparecen tubérculos aéreos y necrosis (muerte) vascular en los tallos. La pulpa --agregó-- tiende a mancharse y tomar aspecto leñoso, mientras que aumenta la producción de azúcares; por lo que la papa ya no es apta para su consumo.

El síndrome de punta morada es producido por diversos agentes; sin embargo, hasta ahora han detectado la incidencia de la bacteria Candidatus Liberibacter solanacearum, transmitida por el insecto conocido como paratrioza (Bactericera cockerelli).

Parga Torres añadió que también intervienen virus y fitoplasmas (parásito de plantas) diseminados por insectos como son los pulgones y las chicharritas.

De ahí que el objetivo del proyecto sea crear resistencia física en la planta a estos vectores. Cabe señalar que no se ha encontrado tolerancia genética, por lo que se pretende que los especímenes tengan pubescencias o vellosidades en sus hojas y tallos, con el propósito de que el estilete (aguijón) de los insectos no entre fácilmente.

El investigador señaló que la variedad que generen también deberá ser resistente a tizón tardío, principal enfermedad que ataca a la papa en el mundo y que en México ha logrado controlarse mediante el uso de variedades resistentes.

Con ese propósito, han identificado 15 genotipos de los cuales algunos toleran el manchado del tubérculo y presentan resistencia al tizón tardío. Algunos de ellos provienen de cruzas con especies silvestres del banco de germoplasma (material genético) del INIFAP, mientras que otros son variedades comerciales introducidas.

Para obtener la variedad --explicó-- será necesario cruzar el germoplasma tolerante con ejemplares que tengan problemas de punta morada.

La eficiencia del genotipo será evaluada en campo o en invernadero, donde se seleccionarán que sobrevivan. Posteriormente, deberán valorarse e incrementar las ejemplares tolerantes, durante ocho años, para eventualmente liberar la variedad.

“Gracias a que la papa tiene una reproducción asexual, cada año sembraremos los tubérculos de ese mismo individuo que fue seleccionado en las primeras etapas como variedad potencial resistente a la punta morada y tizón tardío”, dijo el investigador del INIFAP.

Sin embargo, aclaró que no será necesario esperar ocho años para obtener la variedad, pues el INIFAP ha avanzado en la obtención de germoplasma tolerante.

Este proyecto cuenta con el financiamiento de los Fondos Mixtos del Gobierno de Coahuila y el Conacyt. En él participan las unidades Coahuila, Nuevo León, estado de México y Sonora del INIFAP, además de la Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro”. 



Autor
Agencia ID
 
Fecha de Publicación
6/Oct/2011