Hacen ladrillos a prueba ¡de balas!


 

En una entidad que se caracteriza por sus climas extremos y por la inseguridad en los últimos años, una empresa regiomontana asegura construir ladrillos que protegen de las altas y bajas temperaturas... ¡y también de las balas! 

Terrablock Mexicana, señaló su propietario Félix Alberto Guerra, fabrica en el municipio de García ladrillos de adobe comprimido que, además de ser sustentables, son blindados.

Por su resistencia –108 kilos por centímetro cuadrado contra 42 del block normal de cemento–, estas piezas de barro resisten impactos de armas de fuego de mediano calibre, aseguró.

El máximo calibre que resisten es el .380, que corresponde a armas permitidas para civiles.

Guerra explicó que inició la fabricación de este tipo de ladrillos que, a diferencia de los construidos originalmente de adobe, son comprimidos y tienen otros aditamentos, para ser sustentables.

Sin embargo, señaló, una de las características que siempre ha tenido este material es su resistencia a los impactos de bala.

"Este producto combina perfectamente las dos partes (sustentabilidad y blindaje)", dijo.

Desde el año pasado, agregó, ante la inseguridad en el estado, decidieron promover aún más el blindaje que asegura tienen sus ladrillos.

"Es muy resistente", dijo. "Es un ladrillo blindado".

Agregó que, para comprobar el blindaje de los ladrillos, llevó muestras al campo de tiro del municipio de García.

"Empezamos a tirar calibres .22 y ahí empezamos a probar (con más calibres) y resistieron", dijo.

Señaló que la fuerza de estos ladrillos de barro se basa, además de su grosor, en que son comprimidos y en los aditamentos que lleva, que dijo son un secreto de fabricación.

Las piezas tienen dos medidas distintas, indicó, de 15 y 20 centímetros centímetros de espesor.

El de 15 centímetros de grosor cuesta 220 pesos el metro cuadrado (23 ladrillos), y el de 20 centímetros a 290 pesos (13 ladrillos).

Aclaró que los muros construidos con este material pueden ser reforzados con cemento y varilla, que irían en los huecos de los ladrillos.

Además de proteger de las balas, señaló, los ladrillos permiten construcciones sustentables, en donde puede ahorrarse hasta un 60 por ciento de energía por el aislamiento generado por el material.

Es esa última cualidad ecológica, dijo, lo que les ha permitido vender para grandes edificaciones, como instalaciones de la Universidad Tecnológica de Santa Catarina y de un edificio en el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica (PIIT). 



Autor
José Villasáez / El Norte
 
Fecha de Publicación
26/Abr/2012